Tu nueva diana – ¿qué es normal?
Al recibir tu diana puedes notar pequeñas imperfecciones, como grietas en el sisal o fibras que no encajan perfectamente. Esto es completamente normal.
El sisal es un material natural, por lo que pueden aparecer pequeñas diferencias o espacios.
¿Crees que podría tratarse de una diana defectuosa? Entonces, después de leer los consejos a continuación, contacta con nuestro servicio de atención al cliente. Estaremos encantados de ayudarte.
Consejos para mantener tu diana en buen estado por más tiempo
1. Gira la diana regularmente
Quita el anillo de números y gira la diana de vez en cuando un poco.
Así evitas que ciertas secciones (como el 20) se desgasten más rápido que el resto de la diana. Al girarla, distribuyes el desgaste y la diana dura más.
2. Ten en cuenta cuántos jugadores la usan
Comprueba para cuántos jugadores está diseñada la diana. Esto suele indicarse en el embalaje o en el manual del fabricante.
Algunas dianas están hechas para 1–2 jugadores, mientras que otras son adecuadas para grupos de 8 jugadores o más.
No uses intensivamente una diana para pocos jugadores con un grupo grande, ya que esto reduce su vida útil.
3. Mantén la diana seca
Los líquidos pueden dañar el sisal.
Por eso, no uses agua ni productos de limpieza para limpiar la diana.
¿Quieres quitar el polvo? Usa un paño seco o un cepillo suave.
4. Usa dardos con puntas adecuadas
Utiliza dardos con puntas de acero normales y redondeadas.
Puntas demasiado afiladas pueden dañar la diana
Puntas demasiado romas pueden romper las fibras
Puntas con agarre extra pueden arrancar las fibras de sisal al extraer el dardo de la diana
Un buen mantenimiento de las puntas de los dardos ayuda a que la diana se mantenga en buen estado por más tiempo.
5. Monta la diana correctamente
Cuelga la diana firmemente en una pared estable.
Asegúrate de que:
la diana esté bien sujeta
¿Usas un soporte para diana? No añadas demasiados accesorios pesados. El tornillo de soporte de tu diana está diseñado solo para soportar el peso de la propia diana.
Una correcta instalación previene presiones y daños innecesarios.
6. Usa la diana en interiores
Las dianas están hechas de fibras naturales y no toleran bien la humedad ni la luz solar directa.
Por eso, usa tu diana siempre en interiores.
Así evitas que el material se seque, se vuelva quebradizo o cambie de color.